El pasado 12 de septiembre, se celebró en el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) la Jornada actualización sobre uso de la toxina botulínica en Odontología. Este evento fue coordinado por los Dr. Juan Manuel Prieto Setién y la Dra. Carmen Benito Vicente, vocales de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial de la comisión Científica del COEM y ex presidentes de SEDCYDO. Con una visión interdisciplinar, esta reunión sobre la toxina botulínica contó con la participación de conferenciantes de renombre, tanto de la Sociedad Española de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial (SEDCYDO), como de la Sociedad Española de Armonización Orofacial (SEDAO).
En esta jornada se trataron temas de gran relevancia, como la legislación sobre el uso estético y terapéutico de la toxina botulínica en Odontología, tema expuesto por el Dr. Bernardo Perea, Presidente del Comité Central de Ética del Consejo de Dentistas. Representando a SEDCYDO, el Dr. José Luis de la Hoz exploró sus diferentes indicaciones terapéuticas y el Dr. Giancarlo de la Torre realizó con una exhaustiva revisión de la evidencia científica al respecto.
Como puntos a considerar en la aplicación clínica, centrándonos en la parte terapéutica que compete a nuestra Sociedad Científica, destacamos que la evidencia científica recomienda su uso en casos de dolor miofascial que no responda a terapias conservadoras o su uso compasivo. Es importante tener en cuenta que estas indicaciones están fuera de la ficha técnica y su aplicación debe quedar adecuadamente justificada. El profesional que realice las aplicaciones debe tener un conocimiento exhaustivo de la patología que maneja y la técnica a realizar. Asimismo, debe contar con la capacidad para controlar los posibles efectos secundarios o adversos de la aplicación de la toxina botulínica.

Por otra parte, en relación con las dudas suscitadas en torno a la aplicación de la toxina botulínica en el manejo del bruxismo, es preciso esclarecer que esta no constituye una indicación terapéutica de primera línea. El bruxismo, ya sea de sueño o de vigilia, tiene su origen en el sistema nervioso central y se caracteriza por su carácter multifactorial. No obstante, en lo que respecta a la acción de la toxina sobre la vía motora, esta actúa a nivel periférico, reduciendo la fuerza muscular sin alterar la actividad muscular en sí misma.
Desde SEDCYDO, agradecemos al COEM contar con nuestra presencia en eventos tan relevantes y siempre basados en la evidencia científica como fue esta exitosa Jornada de actualización en el uso de toxina botulínica en Odontología.